Presentación

Ante la incertidumbre e inseguridad que surgen al paciente cuando recibe la noticia de que debe ser anticoagulado, los profesionales debemos ofrecer nuestro apoyo y reforzar su autonomía.

Disponemos para ello de una gran herramienta como es el autocontrol de la anticoagulación. Sabemos que un buen control de la anticoagulación minimiza sus riesgos, como podemos constatar en el estudio de investigación sobre el autocontrol publicado en BMC Cardiovascular Disorders (disponible en: https://bmccardiovascdisord.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12872-016-0326-z).

Disponemos de más estudios que confirman el planteamiento de que el autocontrol es una gran herramienta, entre los que destacan los de Bárbara Menéndez-Jándula, Joan Carles Souto, Carmen Garcés, Ana Isabel Heiniger, etc.

Para llevar a cabo un buen autocontrol precisamos de profesionales bien formados, ya que con una buena formación seremos profesionales seguros, capaces de orientar, tranquilizar y ayudar a que los pacientes adquieran todos los conocimientos necesarios para fomentar su autonomía; todo ello redundará en pacientes mejor controlados y, por consiguiente, con menos complicaciones secundarias a la anticoagulación.

Nerea Colera Intxausti
Médico de familia
UAP Lezo-Donibane (Gipuzkoa)